El año pasado, al terminar el camino del Salvador, tuve la suerte de coincidir con mis padres y acompañarlos en su visita a Potes. Recorriendo el pueblo, ví un cartel que hablaba de un camino de peregrinación que llegaba a un monasterio cercano. Fué ahí donde nació la idea del camino que hago esta vez.
Más que de un camino, se trata de tres. El primero, que lo empezaré en San Vicente de la Barquera, se llama Camino Lebaniego. Es una peregrinación de unos 72 km que acaba en el monasterio de Santo Toribio de Liébana, donde se guarda el Lignum Crucis (la reliquia más grande conservada de la cruz de Cristo). Justo después, continúo por la Ruta Vadiniense. Esta ruta incluye el camino anterior y llega hasta Mansilla de las mulas, donde conecta con el Francés. Por último, y si mis piernas me lo permiten, seguiré por el camino Francés hasta Ponferrada.
Aunque no aparezca en este blog, el primer camino que hice fué de Ponferrada a Santiago, allá por 2009. Tras tanto tiempo y tantos caminos, me pareció interesante terminar este donde empezó todo.
De cumplirse lo previsto, estoy (por lo que he leído) ante el camino más duro de todos los que hay. Aquí se pueden ver las cotas de las primeras etapas:
Además, al estar rehabilitándose, existen pocos albergues. Por lo que he tenido que alargar algunas etapas, llegando dos de ellas a superar los 35 km.
Sin embargo, nada de lo anterior importa, cuando se trata de caminar, conocer gente nueva, descubrir paisajes y, cómo no, volcar todo ello en este blog.
Eres una máquina!! Te deseo lo mejor. Seguro q lo conseguiras una vez más por duro q sea. Te tendré presente de nuevo en cada etapa y desde aquí te animaré. Ojalá podamos hacer otro camino juntos. Mucha suerte y feliz y buen camino!! 😘😘😘😘
ResponderEliminarMuchas gracias Carmen por estar ahí! Confío en que volveremos a hacer otro camino 😘😘😘
ResponderEliminarIncreíble Gastón, no paras de andar!!! Pero, caminante no hay camino, se hace el camino al andar...
ResponderEliminarVeo que estás muy bien y en plena forma. ¡Qué sigas así!
Un fuerte abrazo,
Francisca (la madre suiza de Tamara que estuvo andando este año por la Patagonia) :-))