Hoy he caminado por las cumbres de varios montes unidos por una carretera, disfrutando de las espectaculares vistas, del silencio de la mañana, de la soledad y de la paz.
Tras 15km andando tuve un fuerte descenso de un par de kilómetros hasta Campobecerros. Allí descansé un rato hasta que aparecieron tres peregrinos y seguí con ellos charlando hasta terminar la etapa.
Fue agradable volver a compartir etapa con peregrinos, no lo hacía desde las dos primeras hace ya una semana. Me ha venido bien caminar sólo este tiempo, pero ahora se esta formando poco a poco un grupo de peregrinos en el que cada día me encuentro más a gusto. En el que más distintos no podemos ser entre nosotros, pero que tenemos en común una senda que seguir, una manera de entender este viaje que hacemos y la casualidad de estar aquí en este momento en concreto. El azar nos trajo desde Francia, Bulgaria, Portugal, Salamanca, Logroño, Madrid y Sevilla, nos unió en el camino y en Santiago nos volveremos a separar. Pero, por suerte, quedan unos cuántos kilómetros para entonces.
Gastón, tus reflexiones y fotos me hacen recordar el camino compartido y me encanta poder seguirte aunque sea de casa en esta ocasión. Un abrazo para todos que comparten este camino contigo.
ResponderEliminarFränzi
Muy chulas las fotos, espero que te esté llenando el viaje y el esfuerzo valga la pena. Un abrazo amigo.
ResponderEliminarFer
cómo se reconoce tu sombrero! qué preciosas vistas, me recuerda a esa imagen de los caballos entre la niebla... qué recuerdos.
ResponderEliminarMe uno a los comentarios para que se complete el grupillo.
P.D. Carlas anda, y carlas te canta!
Un besote. Tamara