Y si el ave Fénix existiera bien podría ser argentina, porque aqui los señores tenía previsto hacer ayer una etapa de 20km y terminaron haciendo 35 (después de los 30 a Lugo). Lo mejor es que ya estoy prácticamente recuperado de mis lesiones y podemos hacer distancias más largas sin cansarnos. Esto ha sido gracias a los mensajes de ánimo de todos y el apoyo de mis compañeros en el camino, estoy muy contento de sentir que Santiago está tan cerca cuando la veía tan lejos.
Contarles también que el albergue era nuevo y estaba poco concurrido, por lo que tuvimos una cena muy agradable con un australiano (que puso a prueba nuestro nivel de inglés), un jerezano, un madrileño, un onubense y un ovetense. Una vez más, el vino acompañó las ya nostálgicas conversaciones de lo vivido a lo largo del camino, la gente conocida y los lugares recorridos.
Ya se acerca el final, Santiago está a un par de días y nosotros impacientes por tumbarnos en la plaza del Obradoiro a contemplar las preciosas vistas. Un saludo a todos y gracias por seguir acompañándonos.
Me da mucha alegria saber que vais tan bien y que desaparecieron las lesiones,ya tenemos ganas de veros de vuelta,que sigais disfrutandolo.un abrazo
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