martes, 15 de noviembre de 2011
El botiquín
Y si la mochila y las botas son piezas claves para todo peregrino, qué decir del botiquín. Lo único que podemos decir es que más nos vale tenerlo bien equipado debido a todas las complicaciones que pueden ir surgiendo. En primer lugar vamos a hablar del botiquín en si y no de su contenido.
Es frecuente encontrarnos en tiendas especializadas botiquines ya preparados por un precio que ronda los 10 euros, algo caro teniendo en cuenta que tendremos que comprar más cosas para completarlo. Mi consejo, armar el botiquín desde cero. Para ello podemos acudir a cualquier chino y comprar un pequeño neceser con cremallera que nos costará entre 1 y 2 euros, suelen estar hechos de materiales blandos y resistentes, por lo que nos permitirá colocarlo a nuestro gusto en el interior de la mochila. Efecto contrario producen las cajas de plástico que, al ser rígidas, pueden ocupar más espacio del utilizado y corren el riesgo de partirse.
A la hora de completar el botiquín necesitaremos lo siguiente:
- 3 vendas de gasa de 5mts x 5cm
- 2 vendas de gasa de 5mts x 7cm
- 1 caja de surtido de tiritas
- 1 tijera
- 1 esparadrapo de tela (mejor que el de papel) 5mt x 2,5cm
- 1 tableta de ibuprofeno 600mg
- 1 bote de Curafil (aposito liquido) de 60ml
- 1 tubo de Calmatel (crema para inflamaciones y dolores musculares) 60g
- 1 manta térmica
- 1 bote de Betadine 50ml
- 4 compresas de gasa de 20x20cm
- 1 bote de vaselina 13ml
- 1 botella de 250ml de alcohol de 90º
Es preferible llevar variedad y poca cantidad, ya que nos encontraremos muchos pueblos con farmacias en las que podremos reponer material. Esto hará que llevemos menos peso y que nuestro botiquín sea más pequeño y práctico. Un último consejo es que, como en nuestro caso, los que no hagan el camino solos pueden armar un botiquín un poco más grande que valga para dos (o incluso 3) y se pueden ir turnando a la hora de llevarlo. Esto abaratará considerablemente su coste.
Pronto veremos pequeños extras que incluir en el botiquín a través de consejos que iremos dando, un saludo a todos y gracias por seguirnos.
domingo, 13 de noviembre de 2011
Las ampollas
Como muchos de vosotros sabréis, los pies son el dolor de cabeza de más de un peregrino: ampollas, torceduras, rozaduras y dolor muscular y articular, son problemas bastante comunes a los que hay que enfrentarse. Hoy vamos a hablar de las ampollas, de cómo curarlas y, sobre todo, cómo prevenirlas. Porque, así como el camino supone un esfuerzo diario, nuestro cuerpo necesita que su cuidado también lo sea.
Es raro que alguien que haya hecho el camino no se volviera con algún recuerdo de este tipo en su pie. Pueden producirse debido a una constante fricción con el interior de la bota o bien con la costura del calcetín y ayudan a reparar el daño producido en la piel. Normalmente no tienen tratamiento ya que se curan por sí solas, pero como en el camino el tiempo es oro los consejos para prevenirlas o curarlas son los siguientes:
Prevención
Prevención
- Usar dos pares de calcetines, unos finos y otros gruesos por encima. Esto disminuye el roce del pie con la bota, además de mejorar la absorción del sudor. Es conveniente que sean sin costuras.
- Si vemos indicios de producirse alguna ampolla, debemos limpiar y secar la zona. Nunca debe mojarse ya que reblandecería la piel y esto acelerará el proceso. Luego nos aplicamos un apósito líquido, este al secarse creará una película (como si de una segunda piel se tratara).
Cura
- Podemos atravesar la ampolla con una aguja y un hilo empapado en Betadine (esto se puede comprar en cualquier farmacia). Se deja el hilo atravesado en la ampolla para que drene el líquido. Una vez vacía retiramos el hilo que a su paso rellenará la ampolla con Betadine, este secará la zona sensible y ayudará a regenerar la piel nueva.
- En caso de que no seamos partidarios de reventarlas, podemos también aplicar vaselina sobre la ampolla (esto también nos sirve como prevención) para evitar rozamiento y así esperar a que se reduzca. Esto se debe a que el proceso de regeneración de la piel puede tardar algunos días y corremos el riesgo de que se agrave, de ahí que muchos prefieran curarlas sin tener que reventarlas.
- Si vemos indicios de producirse alguna ampolla, debemos limpiar y secar la zona. Nunca debe mojarse ya que reblandecería la piel y esto acelerará el proceso. Luego nos aplicamos un apósito líquido, este al secarse creará una película (como si de una segunda piel se tratara).
Cura
- Podemos atravesar la ampolla con una aguja y un hilo empapado en Betadine (esto se puede comprar en cualquier farmacia). Se deja el hilo atravesado en la ampolla para que drene el líquido. Una vez vacía retiramos el hilo que a su paso rellenará la ampolla con Betadine, este secará la zona sensible y ayudará a regenerar la piel nueva.
- En caso de que no seamos partidarios de reventarlas, podemos también aplicar vaselina sobre la ampolla (esto también nos sirve como prevención) para evitar rozamiento y así esperar a que se reduzca. Esto se debe a que el proceso de regeneración de la piel puede tardar algunos días y corremos el riesgo de que se agrave, de ahí que muchos prefieran curarlas sin tener que reventarlas.
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