Hoy vamos a hablar de algo que puede hacernos la vida mucho más fácil o complicárnosla hasta el punto de provocarnos lesiones: las botas.
Las botas son el calzado que utilizaremos para realizar unos cuantos kilómetros de cuestas, caminos de tierra, piedras o asfalto, secos o embarrados. Éstas deben de estar a la altura de cualquier circunstancia y nunca, nunca, nunca, ser la causa de una lesión. Las botas deben suponer una solución a las dificultades del terreno, no un problema añadido a nuestra marcha.
Por ello, siempre aconsejamos encontrar el equilibrio entre lo económico y la calidad, y si es necesario invertir un poco más en algún elemento del equipo es en las botas. Yo pienso que comprar unas buenas botas no supone un gran gasto sino, más bien, una enorme inversión. Cuanto mejores sean, más durarán y, por lo tanto, más tardaremos en tener que comprarnos unas nuevas.
Los distintos tipos y precios:
- 50€: es el mínimo que podemos gastar en unas botas para considerarlas "buenas". Suelen tener una buena suela y ser cómodas, pero no están tan reforzadas ni impermiabilizadas como las otras. Son ideales para aquellos que quieran hacer alguna que otra ruta de senderismo a lo largo del año, ya que apenas notarán el desgaste.
- 60€ - 90€: son botas más acolchadas y hechas con un material más resistente. Aíslan mejor del frío y suelen ser impermeables. Algunas suelen tener una suela denomidada "vibram" que se considera antideslizante.
- 90€ - 150€: son botas que reúnen las características de las anteriores y que además están echas con un tejido especial llamado GORE - TEX, que es bastante ligero, transpirable y altamente impermeable. Son ideales para el invierno ya que suele ser época de muchas lluvias, especialmente en el norte por donde transcurre gran parte del camino. Poseen también un tipo de suela antimpactos que permite que nuestras articulaciones sufran menos, especialmente en los descensos.
Al margen de que lo común es pensar que estas últimas son las mejores, debemos tener en cuenta la actividad que vayamos a realizar y, sobre todo, las veces que vamos a realizarla. Si uno quiere hacer el camino y tiene pensado hacerlo sólo una vez y de vez en cuando alguna ruta de senderismo, no tiene mucho sentido invertir tanto dinero. Las botas de mayor precio suelen tener más resistencia y esto es para darle un mayor uso, produciendo más desgaste. Por ello digo, desde mi experiencia, que he visto gente hacerlo con las botas de 50€ y terminarlo sin problemas y con las botas prácticamente nuevas. Yo tengo el segundo tipo desde hace ya dos años y tampoco se aprecia demasiado desgaste. Así que mi consejo es, miren bien qué necesitan y entonces sabrán qué tipo deben comprar.
Nota: recordamos uno de los apartados del decálogo del peregrino publicado anteriormente
"Nunca se deben estrenar las botas en el camino"
Un saludo a todos y gracias por seguirnos.




